El proyectil disparado desde la nave espacial Deep Impact 1, de la NASA, chocó ayer (7.52 horas penisulares) contra el núcleo del cometa Tempel 1 haciendo un gran cráter. Las cámaras de la nave captaron un brillante destello en el núcleo cometario y la formación de una nube de gas y polvo que se extendió varios miles de kilómetros, según las primeras estimaciones.

Se cumplió así con éxito el objetivo de la misión: hacer saltar el material interno del cometa para fotografiarlo, analizarlo a distancia y saber de qué esta hecho.

El proyectil, que se separó de la Deep Impact 1 el pasado domingo, tomó imágenes hasta 3,7 segundos antes del impacto, enviándolas a la nave para su transmisión a la Tierra. Durante la colisión, la nave estaba en las proximidades registrando y enviando datos, y siguió haciéndolo durante 14 minutos. A continuación se colocó en modo de defensa para protegerse del material lanzado al espacio por el impacto, y luego continuó la observación. En la maniobra se acercó hasta 500 kilómetros del cometa.

La Agencia Europea del Espacio felicitó ayer a la NASA por el éxito de la maniobra de la misión Deep Impact 1, destacando la importancia que la información adquirida tendrá para la investigación científica de los planetas.

Se trata de uno de los proyectos de más precisión en la historia espacial de EEUU al ser la primera explosión contra un cometa provocada por el hombre.